Acné: cómo prevenir y tratar sus secuelas
Controlar el acné activo a tiempo es una de las mejores formas de reducir el riesgo de manchas y cicatrices.

El acné es una enfermedad inflamatoria de la piel y su intensidad puede variar considerablemente de una persona a otra. Manipular las lesiones, utilizar productos inadecuados o retrasar el tratamiento puede aumentar el riesgo de manchas y cicatrices.
El manejo debe comenzar por controlar la enfermedad activa. Después, cuando corresponde, pueden tratarse las secuelas mediante procedimientos seleccionados según el tipo de cicatriz, pigmentación y características de la piel.
Una evaluación dermatológica permite diferenciar las lesiones activas de sus secuelas y establecer un plan ordenado de tratamiento.
Si tienes síntomas, lesiones o cambios persistentes en la piel, una evaluación dermatológica es la mejor forma de obtener una orientación adecuada para tu caso.
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