Los tratamientos conocidos como skin boosters utilizan pequeñas aplicaciones intradérmicas de productos diseñados para mejorar determinadas características de la piel.
El objetivo habitual es trabajar hidratación, textura y calidad cutánea sin buscar necesariamente un aumento visible de volumen.
El producto y protocolo se seleccionan de acuerdo con el estado de la piel y las necesidades de cada paciente.
La evaluación es el primer paso.
Solicitar una evaluación
La indicación, número de sesiones, cuidados y resultados esperables dependen de las características individuales.

